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15/10/09

OXFORD



La ciencia no descansa. En vía directa desde Nottingham me encuentro en Oxford para asistir a un nuevo congreso. Las pautas son las mismas que siempre y el turismo irregular, aprovechando los huecos que la apretada agenda científica nos permite. En esta ocasión me alojé en la Browns Guest House, un hostal propiedad de una familia. La habitación correcta, el desayuno abundante y la hija de la dueña tímida, pero encantadora. La única pega: la distancia al lugar del congreso, 3 km de paseo matutino[1]. Así pues, despejado y en forma, veamos que tiene que ofrecernos esta maravillosa ciudad universitaria.

Comenzamos en un lugar clásico, imprescindible y que cualquiera al que preguntéis conocerá en Oxford: Carfax Tower. Esta torre, emplazada en la esquina de Cornmarket Street con High Street, es lo único que queda de la antigua St Martin's Church desde que fuera derruida en 1900 para hacer más espacio al tráfico rodado, y nos permite echar un vistazo a la ciudad a vista de pájaro por 2.10 libras. Muy imprescindible y todo lo que yo quiera, pero no tengo ninguna foto, así que esta vez nos tendremos que conformar con tirar de archivo.

Nuestros pasos nos llevan ahora por Cornmarket Street. Esta es la calle más animada de Oxford, llena de tiendas, casas de época y gente paseando a todas horas:

Los turistas y los oxonienses[2] pasean despreocupados por Cornmarket Street sin ser conscientes de que hay astrofísicos entre ellos. En esta calle están la mayoría de las tiendas de la ciudad y en ella se aglutinan todos músicos callejeros de Oxford. Para pasar la tarde tranquilamente.
Una excelente muestra del Oxford del siglo XXI: las tiendas más a la última, en este caso de telefonía móvil, en un marco de hace 300 años. Todos los edificios están igual de cuidados y prácticamente todas las edificaciones están restauradas y son fieles a las de antaño, dotando a la ciudad de una grata atmósfera medieval[3].

Pd: No os mováis o la chica de rosa pastel, todo encanto, acabará con vosotros.
Otro ejemplo del sabor añejo de Oxford: si quitamos los semáforos, el asfalto, las señales reflectantes y los andamios, y sustituimos los colores cálidos de nuestras bellas modelos por negros y grises... ¡Dios mio, estamos en la Broad Street del 1800!

Pd: Muchos afirman que el hombre borroso en bici nunca estuvo ahí...

Un último ejemplo de lo que nos encontramos por las callejuelas de Oxford. Tiene que ser una pasada vivir en una casa así, tanto por la belleza exterior como por el espacio interior. ¡Y ahora sumadle todo el equipamiento moderno! Home Cinema, HDTV por satélite, agua caliente, climatizador, nevera no-frost, Wifi de 20 megas...

Pd: ¿Vivirá en la segunda casa la encantadora chica de rosa pastel?

Si por algo destaca Oxford es por sus 38 colleges: residencias de estudiantes de alto nivel, autónomas y que tienen sus propios tutores. Organismo aparte es la University of Oxford, la más antigua de habla inglesa (1096), y que se encarga de impartir clases, laboratorios y otorgar los títulos.
El edificio principal del Wadham College, construido en 1613. Vemos la típica piedra marrón clara de todas las construcciones de Oxford, su césped[4] en la entrada típico de todos los college y el motivo central, en muchas ocasiones una torre, dedicado a resaltar la grandeza de la institución.
Tuvimos la suerte de celebrar la cena del congreso en el elegante comedor de este college.

Pd: ¿No os dan ganas de echar un partidillo de fútbol en ese verde manto?
El edificio principal del All Souls College[5], fundado en 1438. Podéis encontrar muchas diferencias respecto al college anterior, pero las trazos principales son iguales. Pues así todos.

Pd: ¿Qué, otra pachanga?
En Radcliffe Square, además del All Souls College, también podemos ver la Radcliffe Camera, construida en 1749 para dar cabida a la biblioteca científica de la universidad.

Pd: Saludad a Jairo, que os acaba de hacer una foto.
En Radcliffe Square[6] también podemos ver la University Church of St. Mary the Virgin, del siglo XIII, y subir a su torre por 3 libras.

Pd: El grupo de turistas, emocionado ante la belleza del lugar, se pregunta dónde está el pub más cercano.
Seguimos caminando por High y Merton Street hasta que llegamos al río Cherwell[7], al lado del Oxford Botanic Garden. Tomando el margen derecho del río llegaremos hasta al final de nuestro trayecto, el famoso college y a la par catedral de Oxford, Christ Church.

El prado de Christ Church, con la torre del Merton College al fondo[8]. Puedo imaginar la escena. Lewis Carroll, bajo el solitario árbol, piensa en un título para su libro mientras los universitarios juegan al rugby a su alrededor:

<<“El diario de Alicia”, no, suena a programa de media tarde... ¿“El sueño de una noche de verano”?, no, no puede ser, maldito Shakespeare y sus ingeniosos títulos... ¡”Alicia en el País de las Maravillas”!, buf, un poco flojo, pero menos es nada...>>

Pd: ¿Alguien más ha visto a ese conejo blanco con reloj?

Llegamos a la fachada sur de Christ Church, imponente y rodeada de prados. Nos queda dar un pequeño rodeo, ya que la entrada al recinto está en la fachada oeste (adultos 6 libras).

Pd: Mi cara en esta foto demuestra que la manga corta NO fue una buena idea.

El patio principal de Christ Church, inaugurado en 1529. En la Tom Tower se aloja la campana “Big Tom”, que replica 101 veces todos los días a las 21:05 pare recordar a los primeros estudiantes del College.

Pd: Muchos llamaron loca a la chica del paraguas rojo que bailaba la danza de la lluvia alrededor de la fuente: al día siguiente de irnos las peores inundaciones de la historia de Oxford anegaron la ciudad[9].

Si por algo ha conseguido publicidad Christ Church en los últimos años es por su vinculación con Harry Potter, el joven mago de ficción[10]. Aquí estamos en una de las localizaciones estrella: la inspiración del comedor de Hogwarts en las películas de Harry. Rodeados de cuadros de alumnos ilustres, los actuales inquilinos del College siguen comiendo aquí.

Pd: La mitad de los visitantes están pesando “mira, aquí se sientan los de Gryffindor en las pelis”, y la otra mitad “pero mira que son friquis mis amigos”.

Peckwater Quadrangle. Este anexo al patio principal se construyó en el siglo XVIII y está menos cuidado, como si fuera una visita secundaria. Curiosidad: en sus paredes podemos ver pintadas que nos recuerdan los éxitos deportivos del College.

Tras nuestro largo paseo, ¿qué tal una visita a alguno de los pubs de Oxford? Imprescindibles son el Turf Tavern, local con mesas al aire libre y un gran ambiente, The Kings Arms, donde pasamos varias noches del congreso, y la serie de exquisitos “the X and Y” que pueblan la ciudad: en St. Giles Street están los clásicos The Lamb and Flag y The Eagle and Child, mientras que por el resto de la ciudad nos encontraremos con The Rose and Crown o The King and Queen. En todos podéis disfrutar de las Ales británicas, cervezas de alta fermentación que se sirven a temperatura ambiente. Y es que sin ellas no se puede entender el siguiente evento: si buscáis en las noticias del sábado 21 de julio de 2007 no encontraréis ninguna referencia al final de un congreso de astronomía, pero sin duda encontraréis datos sobre la excitación y la locura juvenil derivada de la puesta a la venta del último libro de, o sí, la saga del joven mago preferido de todos, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte:

Una joven, con su flamante copia del libro y su currado disfraz de Harry, posa con nosotros. El revuelo a nuestro alrededor es ensordecedor: gritos, carreras y gente que empieza a ya leer. Esperemos que el hábito no cese con la ¿muerte? del hechicero.

Somos animales sociales. Esto, unido a unas Ales de más, hizo que nos contagiáramos de la fiebre Potter y acabamos comprando el libro[11]. Nuestras caras demuestran la emoción que nos embarga...

Para terminar esta crónica[12], y sin que sirva de precedente, un vistazo entre bambalinas a un congreso de astrofísica. Aquí estamos los científicos, cada uno mirando el correo en su portátil y haciendo el máximo caso que el Facebook nos permite hacer al ponente y sus diapositivas en inglés. Normalmente los estudiantes van a todas las charlas que pueden (es la mejor forma de ponerse al día y poner cara a apellidos ilustres), pero las investigadores más importantes pueden llegar a venir sólo el día de su ponencia. La agenda, que no deja tiempo para más.


A media mañana y media tarde tenemos descansos, los famosos “coffe break”, en los que capeamos la falta de sueño a base de café y pastitas. Es el momento de echar un vistazo a los posters que ha traído la gente y de ponerte al lado del tuyo por si alguien quiere preguntar algo.

A la hora de comer íbamos a una tienda de bocadillos cercana y, cosa curiosa, los oxonienses no tienen ningún reparo en sentarse en los cementerios y comer lo que sea sobre alguna cómoda lápida. Supongo que es porque está calentita del Sol. Me pregunto que pensarían los difuntos en España, donde el plan sería hacer botellón.

En todos los congresos siempre hay un momento “foto de grupo” para la posteridad. Aquí tenéis la del presente para jugar a “¿Dónde está Trimurti?”


Y, tras un largo día, toca seguir hablando de proyectos nuevos y viejos al lado de tu ale preferida.

Cheers!!!

Pero los congresos se acaban y el trabajo duro deja paso a las vacaciones, en esta ocasión coordinadas con compañeros habituales: Adriana, Jairo y Lorenzo. Desde la estación de autobuses nos despedimos de Oxford hacia nuestro siguiente destino: Londres.


[1] Añadido al trayecto desde/hacia la estación de trenes/autobuses con maleta incorporada: aún se pueden ver lo callos de aquellos traslados.

[2] Por una vez, y sin que sirva de precedente, este gentilicio existe.

[3] La cual, pichel en mano, nos encargamos de exaltar en las cantinas de la ciudad con cánticos y chascarrillos soeces sobre cerdos de carreras, fardos de paja y enaguas de gran tamaño.

[4] Cada uno con un motivo diferente: circulares, ovalados, cuadrados, con caminos, sin caminos... es la mejor forma de saber en que college se acaba de despertar uno después de la juerga universitaria del día anterior.

[5] El nombre completo es “The Warden and College of the Souls of all Faithful People deceased in the University of Oxford”. Un aplauso por el poder de síntesis de los oxonienses.

[6] El Radcliffe al que nos referimos es John, ilustre estudiante de Oxford, y no a Daniel, actor que encarna a Harry Potter. Aunque dentro de unos años quizá cambien las tornas...

[7] Si es marzo-octubre y el tiempo lo permite, podéis alquilar barcas en el Magdalen Bridge y dar una vuelta por el río.

[8] En este college fue profesor J. R. R. Tolkien, ese hombre tan aficionado a los anillos y a la gente mediana.

[9] Aquí van unas instantáneas comentadas de las inundaciones, comenzando por el día 21 de julio de 200722 de julio23 de julio24 de julio25 de julio26 de julio. ¡De la que nos libramos!

[10] Nota al pie dedicada a Montse, admiradora del susodicho.

[11] Al día siguiente me levanté resacado, miré hacia mi derecha, vi el libro y pensé “¡Qué diablos he hecho!”. No me había leído ningún libro anterior del niño brujo este, y por supuesto no estaba interesado en el que acababa de comprar. Solución: leerme las dos últimas páginas para poder reventar al final a la gente y regalar el libro a alguien que lo sabría apreciar ¡de nada Norber!

[12] ¿Qué otras famosas crónicas de fantasía se escribieron también el Oxford? Respuesta: Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis.

14/10/09

NOTTINGHAM


Galaxy Interactions and Mergers
4-15 de julio 2007, Nottingham


De nuevo un congreso en tierras extranjeras. Y no solo eso. Esta vez, además de charlas, posters e interacción profesional, tuve la suerte de quedarme una semana más en Nottingham para colaborar con un investigador del Departamento de Astronomía de la University of Nottingham[1].

Tras una inesperada noche en Londres, llegué a Nottingham en el primer tren de la mañana. La ciudad es bastante pequeña, un sitio ideal para vivir pero menos agraciado para visitar: un día es suficiente para ver todo los monumentos importantes y con dos ya la conoces como la palma de tu mano. Puesto que pasé once días allí, he realizado una cuidada selección y he condensado lo mejor de lo mejor de Nottingham en un sólo itinerario.

Comenzamos nuestra visita en Old Market Square. Todo el mundo se encuentra con sus amigos aquí, especialmente en los leones del Council House (para entendernos: el ayuntamiento de la foto). Es un sitio ideal para sentarse y ver la diversidad de los nottingeños[2], admirar sus jóvenes féminas y extrañarse ante los acosadores de sus jóvenes féminas. También se realizar espectáculos y conciertos de forma regular, haciendo de esta plaza el centro neurálgico de Nottingham. Al principio de la plaza se encuentra el The Bell Inn, uno de los pubs de obligada visita en la ciudad.
Avanzamos detrás de alguna jovenzu... digo, hacia la derecha por King Steet. en dirección a Upper Parlament. Aquí nos encontramos con el Hard Rock cafe más elegante que he visto nunca[3] (izquierda), con casitas de época, con pubs y restaurantes y con algún Theatre Royal que otro (abajo).
Empezamos la velada con algo de música y cerveza a granel. Tras eso, y ya con el punto, nos acercamos al teatro a liarla en la obra aleatoria en cartel. Sin duda el orden inverso es mucho más cívico, pero los periódicos locales agradecerán cualquier noticia que podamos proporcionales.

Continuando nuestra travesía hacia el norte alcanzamos el Arkwright Building, perteneciente a la Nottingham Trent University[4]. Como curiosidad la mayor parte del edificio fue restaurada tras la Segunda Guerra Mundial: los alemanes hicieron blanco en uno de sus rutinarios bombardeos sobre tierras inglesas.
La cultura está muy bien, pero nuestra siguiente parada es algo más capitalista: la zona de Victoria Market. Allí tenemos tiendas a granel, la conexión con la Victoria Bus Station[5] y la Clock Tower, último vestigio de la antigua Victoria Railway Station. La estación fue demolida en 1967. Los lúcidos dirigentes, en lugar de aprovechar las infraestructuras existentes, desplazaron la estación hacia las afueras y proyectaron el actual (y horrendo) centro comercial.
Nuestro paseo continúa por zona residencial, de casas bajas y calles estrechas. Y llegamos a dos iglesias que son como la noche y el día: primero nos encontramos con la Church of St. Mary the Virgin, la más antigua de la ciudad. Es de porte firme y, por desgracia, estaba cerrada la veces que pasé cerca. Sin duda una institución casta y respetable como la luz del día que se involucra en las necesidades de su comunidad ¿podéis escuchar la música de arpas?.
¿Eres de los que te gusta blasfemar y echan humo cuando pisan terreno sacro? ¡Pues esta es tu iglesia! La antigua Unitarian Church es ahora el bar/restaurante Pitcher & Piano. Al fin podrás pasear por la casa de Dios con una cerveza en la mano. Quizá esto es el futuro y pronto podremos ver un partido de fútbol en el Colosseo Arena di Roma, tomar la comunión con un wopper en la Burger King Cathedral o jugar a las tragaperras en el Keops’ Piramid Great Casino.
Tras nuestra sacrílego trago, llegamos a la principal zona consumista de Nottingham. Esta zona sufre una radical transformación los sábados por la mañana, momento en el que todos los nottingeños salen de sus casas/pubs y abarrotan las calles de este comercial barrio. Si lo visitáis en cualquier otro momento, el vacío se extenderá a vuestro alrededor. Callejeando entre tienda y tienda nos encontraremos con St. Peter’s Church, una iglesia del 1066 que ahora se encuentra fuera de lugar.
Nuestra siguiente parada es el primer pub de Inglaterra (1189 o al, menos, eso dicen ellos), Ye Olde Trip to Jerusalem. Aquí podemos disfrutar, tanto en su interior como en su exterior, de una más que merecida pinta ¡que llevamos todo el día caminando!
Cuando uno escucha la palabra "Nottingham" rapidamente llega, por asociación de ideas, a la palabra "Sheriff". Y es que el Sheriff de Nottingham y el rey Juan sin Tierra fueron los malos malisimos contra los que luchó Robin Hood, un tipo con un arco y medias verdes que cometía fechorías contra los ricos para dárselo a los más necesitados (entre los que supongo que se encontraría él) en el cercano bosque de Sherwood.

Sin embargo, esta imagen idealizada que siempre se nos presenta en los libros y en el cine poco tiene que ver con la realidad[6]: no vivía en el bosque de Sherwood, sino en Barnsdale, más al norte; y no lucho en época del rey Juan sin Tierra (1199-1216), sino en la de Eduardo II (1284-1327). El personaje que conocemos actualmente aparece en la obra "Ivanhoe" en 1819, lo que explica que en Nottingham de Robin Hood solo haya una estatua conmemorativa junto al Nottingham Castle[7]. Si es que a los turistas hay que darles lo que quieren y, como tal, yo no podía quedarme sin la foto de rigor.

En el apartado de eventos, sin embargo, hay dos fechas anuales clave: el Robin Hood Festival (agosto), en el cual el bosque de Sherwood se llena de disfraces, justas y momentos medievales; y el Robin Hood Pageant[8] (octubre), en el cual el castillo de Nottingham se llena de disfraces, justas y momentos medievales. Original, ¿verdad?

Y ya que andamos por el Nottingham Castle... ¿le echamos un vistazo?

La Castel Gatehouse nos da la bienvenida al módico precio de 3.50 libras, aunque existen multitud de horarios y descuentos. Esta entrada fue totalmente restaurada, aunque partes de la entrada original, del 1250, aún son visibles.

Los jardines son un estupendo sitio para descansar y disfrutar del fresquito de Nottingham. En la estatua conmemorativa podemos ver a Albert Ball, piloto de aviación en la Primera Guerra Mundial, junto a una señora que susurra. A la derecha se distinguen los arreglos florales que adornan todo el recinto amurallado.

La subida al castillo está custodiada por la mítica Drunk Lion Statue (la estatua del león borracho). Sus ojos fuera de las órbitas y su pose, con la garra levantada en posición “deposite aquí su pinta”, nos cuentan su historia: los caballeros de antaño, bebida en mano, llegaban al castillo tras una larga noche de contar batallitas. Sin embargo, a partir de aquí, la cerveza estaba prohibida y todos dejaban su pinta al león, de ahí su bien merecido sobrenombre de borracho[9].
Una vez depositada nuestra bebida, podemos disfrutar del castillo. En este caso, y por desgracia, de su versión moderna (construida en 1663 por gracia del Duque de Newcastle, William Cavendish). El castillo medieval fue destruido en 1651, tras casi 500 años de historia, y tan sólo quedan las murallas exteriores.
Dejamos atrás el castillo y nos dirigimos al final del trayecto: Saint Barnabas' Cathedral, inaugurada en 1844 y construida en estilo gótico “revival”. Primero el Renacimiento, luego el gótico “revival” y últimamente la moda de los 80... ¿Qué será lo próximo? ¿El regreso de las bragas-faja? Sinceramente, espero que no ¡que viva el C-string!

La catedral está justo en frente de mi hotel, así que yo me quedo aquí. Importante: este recorrido es fruto de varios días de recorrer Nottingham, así que los horarios pueden no ser óptimos. Esto se deja como ejercicio para el lector.
Para terminar, una última referencia fuera de ruta: la Goose Fair. Esta feria anual viene celebrándose en Nottigham desde hace más de 700 años. Actualmente se localiza en Forest Recreation Ground, a las afueras de la ciudad. En el momento de mi visita había algunas atracciones y un concierto, sin duda un adelanto a pequeña escala de lo que ocurre cada mes de octubre.


Y esto es todo amigos[10]. Mi despedida de Nottingham fue desde la estación de autobuses, rumbo a nuestro siguiente destino: Oxford.


[1] Un detalle curioso: el campus de la Universidad está a 3 km del centro de Nottingham. Para vosotros sin duda esto es intrascendente, pero para mi se tradujo en un bonito paseo matutino en el que pude disfrutar, casi todos los días, de la lluvia que incesantemente cae sobre Nottinghamshire en julio.

[2] O al menos éste es el gentilicio que a mi me gustaría tener si fuera de Nottingham.

[3] Hasta el 12 de noviembre de 2007, fecha en la cual este Hard Rock Cafe fue cerrado. El edificio, aún igual de elegante, es el Prudential Building.

[4] No confundir con la University of Nottingham, sobre todo en lo referente a su localización: céntrica vs anticéntrica (si alguna vez llegaran a tocarse se aniquilarían en una explosión de energía y radiación).

[5] Algo muy útil para pasar la espera del autobús entretenido mirando escaparates o tomando un café. Siempre y cuando tu autobús no salga en domingo... como fue mi caso, por supuesto.

[6] Por si hay alguna queja el respecto, toda la información ha sido sacada del reportaje “Robin Hood, forajido de leyenda”, Historia National Geographic, Número 50, página 16.

[7] Hasta este verano existía también Tales of Robin Hood, una tienda/museo donde comprar/conocer más sobre nuestro héroe de mayas verdes y tenso arco. Con el recinto cerrado, ya sólo nos queda la World Wide Robin Hood Society.

[8] Reconozco que desconocía el significado de la palabra “pageant”. Para aquellos como yo, quiere decir “espectáculo histórico al aire libre”. Sin duda el concepto se amolda bastante bien al evento.

[9] Momento “INVENTORL” al más puro estilo Miguel de la Quadra-Salcedo presentando Muchachada Nui.

[10] Saludos especiales para los nottingeños Alfonso, quien fue parte de mi tribunal de tesis, y Fernando, compañero de congresos y cervezas por el mundo.

12/8/07

LONDRES


Después de 20 días en Reino Unido por motivos de trabajo había llegado el momento del ocio. Y escogí Londres como destino de la semana de vacaciones que disfruté en tierras inglesas.

Sin embargo, el día cero en la capital no fue nada grato. Fué el día en que llegaba a Reino Unido y en teoría solo tenía que visitar el aeropuerto de Heathrow y la estación de trenes de St. Pancras en mi camino hacia Nottingham. Sin embargo hay cosas que solo funcionaron en teoría: esa tarde un aviso de bomba en mi aeropuerto de destino provocó un retraso de 2.5 horas en mi vuelo. A partir de ahí todo fue improvisación.

Por supuesto llegaba tarde al tren para el que tenía comprado el billete y para ganar tiempo decidí coger un taxi hasta la estación[1]. Tras la carrera y sin dejar de mirar el reloj en todo momento llegué a la estación de St. Pancras donde un amable operario me dice en perfecto inglés: "has perdido el último tren, así que tienes que pasar la noche en Londres". Once de la noche en Londres sin alojamiento y con la maleta para un mes a cuestas. Perfecto.
Tras comer algo para calmarme y descansar un poco puse en marcha el plan A: buscar un sitio donde dormir[2]. La zona está plagada de albergues y, tras preguntar en unos 15 completamente llenos, encontré a un compañero de fatigas: mientras ando con mi maleta con cara de no saber que hacer veo venir a alguien con su maleta y cara de no saber que hacer. Su nombre es Brian y es un californiano que ha perdido el último vuelo a USA y tiene que pasar la noche en Londres... así que los dos nos dispusimos a buscar un sitio donde dormir.
Tras otros 15 algergues completos llegamos a un Travelodge. El recepcionista, viendo nuestra desesperación y movido por la compasión nos ofreció una habitación para los dos por 60 libras y con la condición de dejarla a las 6 de la mañana. Y por supuesto que aceptamos.
Es la una de la mañana del 4 de Julio de 2007 y cierro los ojos con una habitación pagada en Nottingham, otra en Londres y compartiendo cama de matrimonio con un desconocido del otro lado del Atlántico[3]... Hello London, nice to met you!

Día 1, 21/07/07
Día 2, 22/07/07
Día 3, 23/07/07
Día 4, 24/07/07
Día 5, 25/07/07
Día 6, 26/07/07
Día 7, 27/07/07
Día 8, 28/07/07


[1] Tiempo de viaje: 1 hora, igual que el metro.
Precio del viaje: 68 libras ~ 100€, el metro "solo" 4 libras.
Compañia: taxista rancio al que no hay quien entienda, en el metro al menos podría haber visto alguna inglesa.
Qué el gasto en transporte lo pague el proyecto... no tiene precio.

[2]Plan B: Esperar a que abran la estación en la puerta de la misma mientras pongo cara mendigo e intento sacar provecho económico a una noche a la intemperie.

[3]Y no, no pasó nada raro... los detalles escabrosos y erotico-festivos los podéis encontrar en mi blog sexual de pago. Os espero, gente decente de gustos picantes al límite de la legalidad.

1/8/07

REINO UNIDO



Ver Reino Unido en un mapa más grande.

Reino Unido se sitúa en el océano Atlántico, al este de Irlanda y al norte de Francia. Está formada por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Se instauró como pais en 1801 junto con Irlanda, que se independizó en 1921. No dejéis de visitar este enlace para conocer más sobre la historia de Reino Unido.

Mi viaje a tierras inglesas fue largo (un mes) y fructifero en cuanto a trabajo se refiere. En el plano del turismo solo puede visitar zonas urbanas, así que a falta de algún viaje por los parajes ingleses disfrutad de...


Beer-consejo: No dudeis en visitar el siguiente enlace para obtener información sobre cualquier pub de Reino Unido.